Crecí hasta los 5 años en el Campamento Silva Henríquez, y luego en los barrios de la Comuna del Bosque, en aquel entonces La Comuna de la Cisterna, en medio de una familia sureña, sencilla, trabajadora y llena de fe. Desde joven supe lo que era salir adelante con esfuerzo, ver la necesidad en los barrios y escuchar el dolor de quienes ya no confían en la política.
Soy ingeniero constructor de profesión, carrera que logré con mucho esfuerzo y obstáculos, desde ahí ya me siento un ganador de la vida, me di cuenta que mi vocación ha sido siempre servir: primero como dirigente social en El Bosque, luego apoyando a jóvenes y familias desde la iglesia, y ahora levantando una voz distinta, firme y sin doble discurso. No vengo de una elite, vengo del pueblo y por eso estoy aquí, para ser la voz y representar a cada vecino que anhela un cambio de verdad.